martes, 4 de febrero de 2014

Tiroiditis linfocitaria crónica



El tiroides es una glándula ubicada en la parte anterior cervical, cuyas inflamaciones son conocidas como tiroiditis.

Las causas más frecuentes de tiroiditis son :

- Autoinmunes.
- Infecciones.
- Fármacos.
- Fibrosis



Tiroiditis linfocitaria crónica

Fue descrita como "Bocio linfomatoso" en 1912 por Hakaru Hashimoto, por lo que también se la conoce, en la actualidad, como tiroiditis de Hashimoto.



Se caracteriza por tener un origen autoinmune. Pueden detectarse autoanticuerpos antitiroideos positivos. Especialmente anti microsomales (TPO) y anti tiroglobulina. Los cuales, generan una reacción inmunológica local y destrucción progresiva de la glándula.


Presentación
Es más frecuente en mujeres jovenes y suele asociar bocio e hipotiroidismo; aunque no es infrecuente la normo función tiroidea o incluso el hiperitoridismo.

Puesto que las enfermedades autoinmunes suelen asociarse, es más frecuente en pacientes con diabetes mellitus tipo 1, anemia perniciosa, enfermedad de Graves, lupus eritematoso... Además, existe mayor incidencia en personas con Síndrome de Down y con Síndrome de Turner.

Tiene asociación con los haplotipos HLA DR3, DR4 y DR5.


Hipotiroidismo

La tiroidistis linfocitaria crónica es la cuasa más frecuente de hipotiroidismo en los paises desarrollados. Aunque a nivel mundial, lo es el déficit de yodo.

Se caracteriza por una infiltración linfocitaria del tiroides, secundaria a los autoanticuerpos, y fijación del complemento provocando la destrucción progresiva del tiroides.

Así pues, es típica la aparición de hipotiroidismo progresivo y en algunos casos atrofia del tiroides.


Hipertiroidismo

En algunos pacientes aparece una fase inicial hipertiroidea, en la cual los autoanticuerpos pueden estimular las células tiroideas, junto con destrucción celular y salida al exterior de hormona tiroidea preformada.

Posteriormente suele ser seguida por una fase hipotiroidea, a veces definitiva y otras sólo, temporal.


Linfoma tiroideo

Es una patología infrecuente, pero esta frecuencia se ve multiplicada en los pacientes con tiroiditis linfocitaria crónica.


Tratamiento

La tiroiditis en sí no se trata; pero sí, el hipotiroidismo asociado. Siendo preciso administrar la hormona tiroidea en dosis sustitutiva, es decir, ajustada para normalización de los niveles de tirotropina (TSH).

Aunque en algunos casos puede ser utíl auementar dicha dosis, hasta suprimir TSH. Lo que disminuye el bocio asociado, hasta en el 30 % de los paciente.

Raramente se necesita tratar el hipertiroidismo, ya que suele ser temporal y autolimitado.